miércoles, 12 de agosto de 2026

LOCURA

 

LOCURA            

 

PLANTEAMIENTO:

Un hombre sentado en un rincón de una habitación pequeña, mueve la cabeza al ritmo de una melodía infantil que tararea. Balbucea palabras sin sentido. Parece estar hablando con alguien.

NUDO:

Le han encontrado en una finca con los cadáveres de una anciana y dos niños. Niega haber sido el autor de sus muertes y en todo momento se refiere al otro.

DESENLACE:

Va a ingresar en un manicomio, defendiendo su inocencia.

 

MONOLOGO

¿Dónde estoy?  ¿Qué me ha pasado? Toco las paredes y están muy cerca, apenas entra luz por las rendijas de techo. Estoy prisionero dentro de una caja oscura .Tengo mucho miedo. Grito y las paredes desnudas me lo devuelven aumentado por el eco. Tengo frio. Estoy temblando. ¿Por qué me han encerrado? Socorro soy inocente.

Recuerdo una casa de campo, niños jugando. Alguien me llama. Es una señora que se mece despacio en una mecedora de mimbre. El cielo esta gris. Los arboles tienen las hojas rotas, caídas. Todo está sucio, es deprimente, me asusta. Intento llegar al lado de la señora, pero no puedo. Algo me impide avanzar. Hace mucho viento. El viento me  marea, me aturde. La señora sonríe y me hace señas para que me acerque, pero no puedo. Ya estoy oyendo los ruidos, todo va a empezar de nuevo, yo no quiero, pero él es muy poderoso, tengo que acatar siempre su voluntad

Los niños bajan del columpio y se dirigen hacia mí, pero ellos tampoco pueden llegar. Todo se realiza un segundo antes. No llega a ser una marcha atrás , es quietud, no avanzar.

Solo la señora sonriente, levantándose de la mecedora se dirige a mí, y me rodea dando saltitos, y canturreando una canción infantil. Los niños se acercan corriendo. Se han soltado también de sus ataduras, pero yo no puedo moverme. Entonces el poderoso sale en mi ayuda.

Ya no oigo los ruidos, todo ha pasado. Siento una gran paz. Él me ha dicho que esta será la última vez.

¡Quiero huir! ¡Yo no los mate! Fue el otro, el que está en la caja oscura de mi mente. Es muy poderoso, me domina. Este es el castigo por sus crímenes, estar en una caja, dentro de otra caja y yo inocente, condenado a seguirle.

 

 

 

MILAGROS  MÁRQUEZ

 

lunes, 10 de agosto de 2026

RELOJ NO MARQUES LAS HORAS. ( puesto en el blog anteriormente)

 

RELOJ NO MARQUES LAS HORAS…..

 

De pronto todo se hizo oscuro en su cabeza; ¿Serian verdad las palabras que escuchaba de sus hijos, de sus amigos más queridos con los que había trabajado codo a codo durante tantos años. Su mujer y él se habían dejado la juventud levantando esa empresa, maldito el día en que le convencieron para que les diera participación en el negocio. “Todo será como hasta ahora, solo que tendrás más ayuda “. ¡Hipócritas! Ellos, incluyendo a sus hijos, habían llegado cuando ya se auguraba un buen porvenir. ----“Retírate y descansa, ya no te necesitamos aquí, te lo has ganado y después de lo de mama…”

¡Como te atreves a hablar de ella! Cuando fueron tus locuras las que la llevaron a…

Un “amigo” le paso el brazo por el hombro para sacarlo de allí. En la sala de reuniones el aire estaba cargado de agresividad. ¿Por qué ¿ ¿ Contra quién? ¿Contra él?

Tú has sido un buen referente pero nos tenías a todos en un puño nos asfixiabas, querías controlarlo todo y a todos. A través de la bruma que se había instalado en su cerebro vio la cara de violeta su hija más querida. ¡Como se parecía a su madre! No, esas palabras no podían salir de su boca todo estaba distorsionado como en una pesadilla. Oía voces de ánimo, de reproche, algún que otro lamento por una oportunidad de negocio perdida

Sintió rabia y un cansancio infinito,  no podía moverse, con gran esfuerzo se separo del sillón y camino hacia la puerta. En la calle una ligera llovizna cubría el suelo convirtiéndose en diminutos cristales cuando las nubes dejaban algún claro y el sol se colaba entre ellas como un intruso.

Entro en el coche vencido, apoyo la cabeza en el volante, alzo la vista para ver por última vez las luces de su despacho y arranco para partir hacia una nueva vida que no quería. Encendió la radio y oyó aquel bolero que hablaba de relojes y de horas, como en sueños empezó a tararearlo. ¿Quizás había llegado ya la suya? Si ella estuviera aquí…

Los recuerdos le hicieron sentiré joven, se imagino que la abrazaba bailando como cuando lo oyeron por primera vez, la deseaba como entonces. Cerró un momento los ojos y siguió bailando con ella por toda la eternidad.  

 

 

 

martes, 4 de agosto de 2026

AUN ES DE DÍA

 

AUN ES DE DIA

 

Aun es de día. No he perdido la esperanza de que venga. ¡Lo he deseado tanto!,  pero no sé, me parece algo demasiado moderno para mi edad.

No podía dejar de pensar en él. Noches de insomnio, de dudas. ¿Qué dirían todos? ¿Dejaría de ser la señora respetable del 3º D? Lo que más me preocupaba era lo que opinarían mis hijos, yo que siempre había criticado esas modernidades ¿Estarían dispuestos a concederme el beneficio de la duda?

Cuando lo vi en casa de mi amiga Toñi, empezó el martirio. ¿Lo llamo, no lo llamo? Sé que hace un buen trabajo, mi amiga está encantada y además no cobra caro. ¡Qué las pensiones no están para caprichos! Pero estoy tan sola, un rato de compañía de vez en cuando me ayudara en este último escalón que estoy empezando a bajar.

Voy de nuevo a la ventana, no veo su coche, habíamos quedado para hoy, antes de que anocheciera. No es lo mismo ver salir de mi casa un hombre, ya anochecido, que verlo salir de día

Nada, que no viene. Se habrá ido a ver a otra que le paga más por su trabajo. Si al menos me hubiera llamado dando alguna escusa, lo perdonaría y podríamos quedar otro día. Pero ya estoy harta, otra vez me ha fallado. No aguanto más

Mañana mismo busco otro técnico para instalar la “ Guifi”.

¡¡¡QUIERO UN ORDENADOR YA!!!

 

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lunes, 27 de julio de 2026

LA NOCHE DE SANTIAGO

 

LA NOCHE DE SANTIAGO

 

Tengo pocas ganas de escribir este verano, será el calor, la tristeza que me producen los incendios o simplemente pereza, pero una poesía de García Lorca,” Balada ingenua”, ha removido en mí, recuerdos que permanecían olvidados debajo de capas y capas de vida.

La noche de Santiago era tradición en La Guardia, un barrio de la costa de Salobreña, que las abuelas llevaran sus sillas a la playa y con el agua rozándoles los pies rodeadas de niños y niñas llevando la alegría a su alrededor, contaran historias sobre el Santo.

Se hacia un gran silencio cuando alguna de ellas decía: Mirad al cielo, ¿No veis a Santiago?

La noche era oscura, el cielo maravillosamente traspasado con agujones de nácar, todos los niños nos quedábamos sin habla buscando a Santiago y lo que encontrábamos eran millones de estrellas que tintineando nos confirmaban las historias que las Madreabuelas, como en la poesía, nos contaban, nuestra imaginación esa noche no tenia limites, cosas que les habían pasado a ellas o que habían oído en una noche como esta, cuando eran niñas, a sus abuelas.

En ese aire había de todo, silencios, murmullos, cascos de caballos galopando por el cielo cuando pasaba el Santo guerrero, alguna cigarra trasnochada ahíta de calor,  grillos estrenando su monótono canto, el run run de las olas al acercarse a la orilla  y volverse a ir sin abandonarla. Era el escenario perfecto para creer en los milagros que iban contando despacio esas mujeres andaluzas con sabiduría de siglos.

Muchas tradiciones se van olvidando, relatos que ya no trasmiten las abuelas, porque los nietos no tiene paciencia para escuchar.

Yo había olvidado aquella noche maravillosa en la que empecé a mirar esos cielos de verano, viendo en ellos figuras que con la ayuda de mi padre, empecé a localizar, como un carro, un cinturón, una w, etc... Aprendí sus nombres  y en verano apago algunas veces las luces de mi casa para poder disfrutar de ese espectáculo único que el hombre parece haber olvidado.

 

 

viernes, 24 de julio de 2026

LA FOTO

 

EN UN LUGAR DE….

 

LA FOTO

 

Todo ocurrió en un instante. Había ido a recoger a mi nieto al colegio y estábamos esperando el autobús, cuando el corazón se me encogió de golpe. Me pareció ver…pero no, estaba segura, era él. Creo que también me reconoció y cuando nuestros ojos se encontraron fue como un retroceso en el tiempo. Cuantos recuerdos vinieron en ese momento a mi mente.

Llego el autobús y mi nieto hablaba y hablaba como siempre, contándome las cosas del cole, pero yo no lo escuchaba. Estaba en ese mismo espacio pero en otro lugar del tiempo. Lejos, muy lejos quedaban en mi memoria esas imágenes de dos jóvenes adolescentes corriendo entre risas para coger el autobús que los llevaba al instituto.

No podía ser él. Aparentaba un hombre derrotado por la vida, no era el joven de mi recuerdo que quería conquistar el mundo para ponerlo a mis pies.

Cuando llegue a casa busque en un lugar del armario en el que tengo una caja con los trozos de vida que vamos conservando en forma de fotos y allí estaban, un poco amarillentas por el tiempo, la fiesta de fin de curso, la excursión al monte…y nosotros siempre juntos cogidos de la mano.

Ese si era el joven de mis recuerdos, guapo, moreno, de ojos muy negros y mirada dulce que con una sonrisa te paraba el corazón. No podía ser la persona que yo vi en el autobús. ¿Tan mal le había tratado la vida?

Recuerdo que cuando se fue a trabajar a Alemania, en los años 60 del pasado siglo nosotros éramos los emigrantes, nos despedimos entre sollozos y besos jurándonos amor eterno, sin saber que la vida juega despiadadamente con los sentimientos.

¿Por qué dejaste de escribirme?

Ibas a venir a formalizar las relaciones, casarnos e irnos juntos a buscar yo allí también trabajo.

¿Qué pasó? Nunca lo sabré.

La vida siguió su curso y un día otra ilusión más fuerte, más duradera entro en mí y el recuerdo de aquellos años se fue difuminando convirtiéndose en fotos borrosas hasta terminar por desaparecer.

¿Pero, desaparecieron de verdad? Creo que no. Siempre quedo el rescoldo, la duda de cómo hubiera sido mi vida con él en otro país.

He tenido un matrimonio feliz. Aposté por él y no me equivoque. Colmó todas mis esperanzas e ilusiones y muchas más. He vivido unos años de ensueño. Tuve hijos  que me han dado nietos. He sido muy feliz.

Esa noche en la soledad de mi cama que ya me queda ancha, pensaba en todo esto. En el amor de la juventud, en el otro que fue el amor de mi vida y creo que lo único que quería era volver a ser joven, no recuperar el amor de los 15 años. Vivir otra vida en otro lugar, nuevas aventuras, ilusiones nuevas. Pero ya no tengo tiempo. Miro la foto de la mesilla que como siempre me sonríe y pienso que no había otra vida mejor que la que he vivido con sus luces y sus sombras y me dormí feliz.

Pero al día siguiente cambiamos la parada del autobús.

 

 

 

 

 

miércoles, 8 de julio de 2026

EL ACTOR. (La noche de los museos)

 

EL ACTOR.  (La noche de los museos)

Este relato está incluido en el libro que publiqué en el año 2017.

 

La noche era perfecta, no hacia viento, solo soplaba una deliciosa brisa que traía el olor a mar; Las estrellas parecían estar al alcance de la mano y la luna redonda, plena, se enseñoreaba con esta ciudad mediterránea a la que llegue hace más o menos 2000 años, para interpretar  algunas obras del famoso Plauto en el recién inaugurado teatro dedicado a la mayor gloria  de los nietos del Divino Augusto.

Entre las obras que representé con mi compañía, la que más éxito tuvo fue  MILES GLORIOSUS  en la que yo era el protagonista; una comedia perfecta y un gran alegato contra la guerra.

Pero para mi desgracia tuve la mala suerte de que en uno de los últimos ensayos tropezara en la grada y cayera rodando, quedándose así, mi “vida” para siempre en la ciudad de Cartago Nova. Y aquí sigo, paseando por las noches. Mucho tiempo estuve entre casas viejas y ruinas pero ahora, desde hace varios años he vuelto a pasear por el escenario, el graderío…todo está bastante más viejo, eso si hay que decirlo, pero como mi espíritu tampoco está  para muchas alegrías, nos encontramos bien.

Pero… ¿Qué pasa?  ¿Que ruido es ese? ¿Donde van todas esas personas? ¡Eh! ¡Que me pisáis el manto ¡ ¿ Sera posible que vengan a ver mi representación?

Me preparare para recitarles el monologo, que es lo que mejor me sale.

¡Eh!  Ciudadanos de Cartago Nova mirad todos al escenario que en él está  el mejor actor romano de todos los tiempos (o eso era lo que me decían mis no pocos aduladores)

Pero, ¿Que hacéis? ¡Por Júpiter  escuchad!! No sigáis! ¡Estoy aquí! Os he estado esperando tanto tiempo…..

Sus mentes están en otras cosas, no miran al pasado…..Espera, en aquella esquina hay un grupo que sí están hablando de mi, todavía me recuerdan. Es maravilloso que al volver a despertar este teatro estemos fundidos el pasado y el presente. ¡Un Hurra por las gentes de Cartago Nova que lo han hecho posible! ¡Que los dioses les concedan salud y prosperidad!

Ya puedo descansar en paz.

 

 

martes, 7 de julio de 2026

ERROR FATAL

 

ERROR FATAL

 

Aquella tarde paseaba como siempre ausente del mundo que se movía bullicioso a su alrededor. Era un hombre solitario, sin familia, ya rondando los 50 , con mal carácter y  poca empatía. Se sentía frenado por su gran fobia: El miedo a la oscuridad.

Durante el paseo un repartidor de publicidad le ofreció un folleto, lo cogió sin mirar y al no encontrar una papelera cerca, lo guardo en el bolsillo. Al llegar a casa,  antes de tirarlo a la basura, lo leyó por curiosidad. Se ofrecía un nombre y una dirección para quitar, en pocas sesiones miedos, fobias, manías etc...

Se paso la noche dudando. Era un barrio lejos del suyo, allí no le conocería nadie. ¿Qué podía pasar? ¿Qué no le gustara la sesión? Pues pagaría y nada más, pero ¿Y si podía desprenderse de esa losa que le asfixiaba desde niño?

Se echó al bolsillo la linterna que siempre llevaba y pilas de repuesto por si acaso.

Cuando llego a la dirección era casi de noche y estaba empezando a chispear. El edificio le pareció viejo, pero con solera, una de esas construcciones antiguas que se mantienen en pie de milagro. No encontró a nadie cerca para preguntar, se armo de valor empujo la puerta y entró. Encendió su linterna buscando un interruptor, no lo encontró y dando una batida de luz creyó estar en un zaguán del que partían unas majestuosas escaleras, de pronto, una ráfaga de viento cerró la puerta de golpe, intento abrirla pero estaba encajada, empezó a sentir pánico, esperaría a que  alguien entrara, pero fue pasando el tiempo, la luz de la linterna se fue debilitando, menos mal que llevaba las pilas, las cambiaria ya. Por las rendijas de la puerta entraba la amarillenta luz de los rayos, la tormenta arreciaba.

Estaba muy nervioso, las manos le temblaban y pasó lo peor que podía ocurrir, las pilas se le resbalaron y cayeron al suelo rodando hasta una baldosa mal encajada, perdiéndose allí.

Se apagó la linterna, el pánico se hizo más intenso, empezó a gritar y a dar golpes en las paredes sin resultado. Muerto de miedo se acurruco llorando en una esquina como cuando era un niño.

Con la luz de los rayos descubrió unas figuras rodeadas de un halo verde, que se acercaban muy despacio, con curiosidad, susurrando entre ellas. Se movían pero parecía que nunca iban a llegar, con lo que la agonía era aún mayor. Al fin creyó entender algo, una de las sombras decía: Hemos vivido aquí muchos años, ya es hora de irse, pero este no es de los nuestros, ¡Hay que echarlo! Todas las sombras se abalanzaron sobre él.

Los gritos, la oscuridad, la tormenta, el corazón desbocado…

Mientras, en la imprenta del barrio un hombre gritaba pidiendo ver al jefe, habían equivocado la dirección, esos anuncios repartidos por toda la ciudad estaban mal, sería su ruina, tenían que devolverle el dinero mas una indemnización por los clientes que hubiera perdido.

Cuando en los días siguientes acabó la demolición del edificio cuya dirección figuraba en el anuncio, encontraron entre los escombros el cadáver de un hombre con la cara distorsionada por una mueca de terror más allá de este mundo.