lunes, 2 de noviembre de 2026

APARATOS MODERNOS

 

APARATOS MODERNOS

 

No porque no me quisieran, aunque el cariño es tan interesado que cuando te descuidas te conviertes en un trasto viejo al que se le ha pasado la fecha de caducidad, aunque estés en plena forma.

Tengo tantos recuerdos de las noches de los viernes, buena cena y todos al sofá a ver la película.

Sé que aun me queréis pero con tantos canales y plataformas ya no os soy necesario, cumplí bien mi función durante un tiempo, la prueba está en la cantidad de cintas que aún quedan en casa y no habéis querido tirar.

Un abrazo. Yo siempre os querré.

Vuestro antiguo video.

 

LA HIPÓTESIS MAS PELIGROSA

 

LA HIPÓTESIS MÁS PELIGROSA

 

La hipótesis más peligrosa para mí es creer que el progreso tecnológico será siempre beneficioso para la humanidad, eso haría que dejáramos en sus manos conceptos como: sacrificio útil, la bondad o maldad de algunos sucesos que para la maquina eran necesarios y que pueden definirse según los intereses de cada momento. Se perdería el sentimiento de culpa, se podría minimizar las consecuencias de una guerra al delegar las decisiones a las maquinas, si las aceptamos siempre como buenas  pueden orientar nuestros actos y tener consecuencias catastróficas para todo el planeta.

Saltándose los limites, puesto que el ser humano no sería responsable, desaparecerían la empatía, el respeto a los demás, la generosidad, la tolerancia, compartir sentimientos y muchas más que no poseen las maquinas. Pero el mayor peligro no es que la tecnología avance demasiado rápida sino que crezca más deprisa que nuestra capacidad para desarrollar leyes y controlarla.

 

martes, 20 de octubre de 2026

LA MEJOR SOLUCIÓN

 

LA MEJOR SOLUCIÓN

 

Sale más barato volver a querernos que mudarse. Con esta definición tan prosaica del amor, volvimos a ser pareja.

Todo empezó una tarde lluviosa al ver el anuncio en una farola: Habitaciones económicas  con derecho a tres comidas. No lo pensamos dos veces, el invierno prometía ser duro.

Yo fui la que se cansó antes, pero tantos periodos de silencio evitaban las discusiones, la comida era sana y ligera, lo que me volvía loca era ese casi continuo repique de campanas. Llegue a la conclusión de que unos tapones de cera y renovar los  tímidos abrazos y caricias, solucionarían el problema. El monasterio fue nuestra salvación.

sábado, 17 de octubre de 2026

LA CARTA

 

LA CARTA

 

Y pasaron los siglos, Don Miguel, y cada uno con sus maldades para entretener a los necios. Y aquí estamos, después de 5, deseando que aparezca otro “Quijote” que sea capaz de acabar con tanta Tv  “basura”, con tanto programa necio, que está reblandeciendo los sesos de nuestra juventud, como en su tiempo hicieron los libros de caballería. En ellos se predica la ley del menor esfuerzo. Puedes hacerte famoso, aunque usted no lo crea, denigrando, injuriando o calumniando a los demás, aun no siendo verdad, y te darán unos buenos dineros por ello.

En su tiempo, poca  gente leía esos libros, pues sólo algunos tenían el privilegio de las letras, y aunque se fueran leyendo por las plazas de mercados, en voces de ciegos y comediantes, a no muchos les daban las entendederas para comprender argumentos casi siempre complicados por enredos amorosos, retos y desatinos de sus protagonistas.

Ahora todo es más fácil, solo tienen que apretar un botón y “como por arte de encantamiento” llenaran tu cerebro y mucho más triste, el de los jóvenes, con tal cantidad de maldades y sandeces, que les harán creer que la vida es fácil, que la envidia triunfa sobre la amistad, en fin que se le puede hacer daño al prójimo, solo por destacar y que hablen de ti, sin pagar nada por ello.

¿Qué diría Sancho, al ver en una plaza sentados en un banco, mozos gallardos y mozas de buen ver, sin hablarse y sin mirarse apenas, llevando en la mano, cada uno, “otro invento del demonio”, que atrae más su atención que la compañía?

Este otro invento, como todo en la vida, será bueno, según el uso que se haga de él. Pero lleváronle los hados por malos caminos y tal es su poder, que algunos mozos y mozas dan a enfermar de melancolía, si se ven privados de dicho artilugio.

Si, Don Miguel, la humanidad no aprende, tienen que pasar muchos años para que a cualquier invento se le dé un uso racional, y aun así, casi siempre está sujeto a desmanes por parte de mercachifles, que comerciaran con la bondad y la inocencia ajenas.

Pero no quiero que crea que toda la juventud es así. Igual que también pasaba en su época, de todo hay en estos mundos de Dios. Como diría un compatriota suyo, también escritor de fama, en su obra” Luces de Bohemia”, siglos más tarde: Afortunadamente hay una juventud estudiosa, una juventud preocupada, una juventud llena de civismo”.

Aun así necesitamos a Don Quijote, para deshacer tantos entuertos y tropelías que se hacen en nombre de la modernidad y poner las cosas en su sitio.

Que Dios le guarde a Usted en la historia muchos años.

 

 

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EL OLVIDO

 

           EL OLVIDO

 

El sueño se repite trayendo recuerdos distorsionados, agobiantes, casi terroríficos de una situación que viví hace muchos años y quería olvidar. Cerré la puerta de la memoria donde tengo los recuerdos desagradables y por la noche se vengan manifestando en toda su crudeza lo que ocurrió, no lo que yo quiero recordar.

El centro del sueño es una habitación donde predominan las sombras, tan negras como tinta derramada alargándose más allá de lo razonable.

La ciudad donde ocurrió aparece con un símbolo, grande, pasional, valiente y culta. Estaba enamorada de ella y ahora la odio. Sus noches de verano, su aroma, sus sonidos me envolvieron y me llevaron a la locura.

El rojo está muy presente en el sueño para que no olvide la sangre, fue un accidente pero yo tuve la culpa.

El negro también tiene mucho peso en la escena, oscuro como mi odio y mi alma de entonces.

Acurrucada en un rincón miro al gato jugar con la flor de la muerte, rojo y negro, sangre y olvido.

Todo el sueño refleja tristeza. Lo que pasó en esa habitación está secando como un viento Solano la mitad de la maceta que hay sobre la mesa, en cambio su sombra, fuera de allí, está fuerte, está en la vida.  Hasta el ave blanca levanta el vuelo para salir de allí donde entró por error.

Solo quedamos el gato y yo.

El golpe no fue tan grande, mucho más pequeño que su traición, la culpa fue del escalón por el que se asciende a los ventanales, si yo no le hubiera empujado…

Pero ¿Por qué él no sale en mi sueño? ¿Dónde está? Sé que lo deje tirado con una expresión de asombro en los ojos.

Quiero salir de esa habitación y no consigo levantarme. ¡Qué tormento la noche y sus recuerdos.!

 

 

 

domingo, 4 de octubre de 2026

CARTAS ANTIGUAS

 

CARTAS ANTIGUAS

 

Va cayendo el gris sobre la tarde, las casas, los arboles, hasta las personas van tomando ese color, el sol va desapareciendo, mañana volverá a hacer su trabajo y le daremos las gracias por estar de nuevo con nosotros.

Las tardes se hacen interminables cuando no tienes con quien hablar aunque esté sentado a tu lado, detrás de sus ojos no hay nada, le doy un beso que no agradece y paso a la otra habitación  para hablar con él.

Hace mucho tiempo los amores lejanos se mantenían por cartas, cartas que yo iba guardando poniendo en el sobre la fecha, para poder leer la que me apeteciera sin tener que buscarla, me las sabía de memoria.

El destino nos fue propicio y unió nuestras vidas. Un día encontré las cartas que yo le había escrito y que él también había guardado y me entretuve en hacer lo mismo con las suyas, poner la fecha por fuera y ordenarlas pero fui más lejos todavía, las uní de dos en dos  por fechas, carta suya y respuesta mía o a la inversa.

Las guarde en cajas de zapatos y me olvidé de ellas, la vida me necesitaba, estábamos formando una familia y esa era mi prioridad, además tenía su amor real, no necesitaba sucedáneos.

Pasaron muchos años felices, si miro hacia atrás así los veo, porque los recuerdos flotan por sí solos sin sombras por encima, como tuvo la realidad.

Poco a poco él fue teniendo lagunas de memoria, recuerdos recientes que no encontraba, ha pasado el tiempo y ya no sabe quién soy, aunque agradece mi cariño y mis atenciones.

Un día arreglando un altillo las encontré y con curiosidad leí lo que decían aquellos jóvenes de hace casi 70 años.

Ese es desde hace tiempo mi ritual de las tardes, leo mi carta en voz alta y respondo con la de él, acariciando con los dedos su querida letra, su forma de expresarse  tan irónica e inteligente que aún me saca una pequeña sonrisa.

Pero esta tarde me he dado cuenta de que estaba leyendo algo que habían escrito dos personas que no conocía. ¿Esos jóvenes éramos nosotros? Sus ilusiones, algunas se cumplieron, otras no y me dio la sensación de estar descubriendo secretos que ya no nos pertenecían.

Ahora cada tarde, rompo dos que van unidas y las quemo en la papelera. No he podido decírselo pero creo que pensaría como yo. El amor no se va con el humo, sigue ahí, pero no tenemos derecho a enterarnos de lo que se escribían  aquellos jóvenes que un día fuimos.

 

UN BUEN CONTRATO

 

UN BUEN CONTRATO

 

Qué bien me conoce, sabe que no puedo aguantar muchos días con la “correa”, tengo que salir y por unas horas hacer mi vida de antes.

El trabajo es agradable, ronronear delante y detrás de ella, sobarle las piernas con el lomo, dejar que me tire de los bigotes, enroscarme en los mejores sillones, cama blanda, compañía caliente y buena comida, con este contrato sabe que siempre volveré.

Voy a la puerta del supermercado donde me encontró sucio, con hambre, el suelo para dormir y presumo ante los otros que están como yo antes. Total solo tengo que sustituir a su gato muerto.

EL DESEO FRUSTRADO

 

EL DESEO FRUSTRADO

 

Le pregunto con amabilidad cuanto me costará la cena, la cita no había salido como esperaba, un rinconcito discreto, manjares selectos y después, bueno, la última copa en mi casa.

Cuando la veo aparecer con su madre, que no podía dejarla sola y dos amigas que hacían de “Carabinas”, todas muy serias y formales pero tragando a dos carrillos y pidiendo lo mejor.

Cuando se despidieron Pensé ¡Al fin solos! Pero mi acompañante se levantó también alegando que su madre no podía trasnochar y así me quede solo con mi frustración y  la cuenta, La próxima vez me aseguraré de que sea huérfana y no tenga amigas.

martes, 22 de septiembre de 2026

LA NUEVA SOCIEDAD

 LA NUEVA SOCIEDAD

Durante un fugaz instante, vuelvo a parecerme a mí mismo, eso sentí al verme reflejado en un cristal. Todo lo habían hecho en poco tiempo, sin que nos diéramos cuenta, las terapias para poder conseguir un trabajo,  las pastillas para superar el estrés, por supuesto nada era para lo que decían y por último el bombardeo constante en vallas publicitarias y redes sociales. Poco a poco empezaron a sentirse los pequeños cambios apenas perceptibles al principio, fue apareciendo una sociedad gris, bien disciplinada para carecer de opinión, nos quitaron la alegría de vivir, de ser diferentes, de pensar sin ser dirigidos, convirtiéndonos así en una masa dócil y bien adiestrada. Pero en el rincón más oscuro de mi mente, donde no puedan llegar, seguiré siendo yo aunque solo sea por un fugaz instante.

martes, 15 de septiembre de 2026

LA MELODIA

 

LA MELODIA

De fondo sonaba una canción de Rigoberta Bandini, ya no escuchaba a mi pareja, estaba en todos los cielos vividos que escondían esas notas, amor de juventud, amor prohibido, una casa solitaria en un frio espigón donde el mar monótono nos envolvía adaptándose a la melodía y haciendo que las caricias tuvieran  una cadencia casi musical.

Volví a la realidad, la fiesta, el bullicio, la vida que yo escogí para salir de la humillación que me producían los encuentros en la casa de la playa, esos encuentros no queridos pero tan deseados que simplemente una música de fondo los hacía aflorar como un torrente que nunca cesaría.

domingo, 6 de septiembre de 2026

EL INOCENTE BÚHO

 

EL INOCENTE BÚHO

 

Iba a ser el malo de la película, aun siendo de “pega”, su trabajo consistía en apartar de la piscina a las tórtolas que la habían tomado como suya, bajando al primer escalón para beber agua, estarán sanísimas con tanto cloro y bañarse. Algunas, tímidamente, bajaban al segundo escalón abriendo allí sus alas se frotaban el buche con el agua y las más osadas, hasta metían dentro la cabeza, a continuación se tumbaban en el bordillo, estirando las alas al sol para secarse. Era todo un espectáculo.

El primer día de poner el búho estaban recelosas, se acercaban tímidamente y huían, pero al ver que el enemigo no se inmutaba fueron tomando confianza y pasaban pavoneándose por el borde de la piscina hasta que llegaban  a la esquina donde estaban los escalones sin atreverse a más.

Los búhos solo movían la cabeza con el viento, que este verano ha soplado poco, por lo que no tenían apenas trabajo y quedaban como muñecos inertes en la celosía.

El otro día me reí con ganas al ver a una de las tórtolas en su cabeza y moviendo la cola, hacia que esta girara despacio y se paseaba dando vueltas como en una noria.

No las voy a echar, me distraen, me divierten, solo en un día  advirtieron que no había peligro, cosa que a veces a los humanos nos cuesta y lo vemos donde no hay.

He alterado un poco mi horario de baños, para que no coincida con el suyo y disfruto sentada viéndolas haciendo sus piruetas en el escalón.

Hace dos o tres días que no vienen, se habrán ido a la casa de invierno, aun tengo la esperanza de que vuelvan, septiembre es un mes bonito, el agua está en su punto, ni fría como a finales de agosto ni caldo como a primeros de julio.

Esta mañana he oído el desagradable sonido de una cotorra, no creo que sea eso lo que ha asustado a mis invitadas, pero desde luego con esas no voy a tener ninguna consideración.

viernes, 4 de septiembre de 2026

AMOR EN cARTAGENA

 

AMOR EN CARTAGENA          

 

 

Levanté la cabeza para mirar la estrella y sentí en los labios la suavidad de las alas de una mariposa. Fue el primer beso. Furtivo, miedoso, transgresor. Tenía 16 años.

Cada vez que paso por esa plaza de Cartagena, me vuelve a la memoria el recuerdo de su sabor, su olor, el sonido de esas alas diciendo: Te quiero, la suave presión en mis labios. Caricias de adolescentes.

A lo largo de mi vida, ha habido muchos y muy distintos, pero siempre llevare en mi corazón aquel que mis sentidos confundieron con las alas de una mariposa.

LA NOCHE

 

LA NOCHE        (Premio Jornadas Carmen conde 2018)

 

Tenía miedo de que llegase la noche y las esperanzas acumuladas durante el día, se deshicieran como nieve entre mis dedos.

Habíamos sido felices ¿Cuándo empezó a romperse todo? Por más que pienso no encuentro el motivo, pero cada día perdíamos un poco de aquella gran ilusión que nos llevó a querer pasar el resto de nuestra vida juntos.

Nos falto valor para afrontar el fracaso despedirnos como amigos y no dejar que la vida nos pasara por encima sabiendo que podían estar esperándonos otras ilusiones, otros proyectos, otros lugares….Hemos sido unos cobardes y ahora solo nos mantiene unidos la monotonía de lo acostumbrado, de lo sabido y en mi caso además un amor dependiente, malsano por el  que nunca me atrevería a dar el primer paso.

Durante el día todo transcurría con normalidad. Dábamos la impresión de ser una pareja de jubilados que se deslizaba por esta etapa con calma y la llama del amor aun viva disfrutando de su mutua compañía

Pero al llegar la noche todo cambiaba, el espacio que separaba nuestras camas se había convertido en un foso tan profundo que él no quería o no podía traspasar.

Asomada al mirador veía encenderse alternativamente los faros del puerto, así  mi ánimo iba desde el verde de la esperanza de los  días, al rojo del rechazo por las noches. Yo lo necesitaba, necesitaba su aliento, sus caricias. ¿Si se había cansado de mí,  por qué no abría la puerta de la jaula y se iba? sabía que yo nunca podría hacerlo, estaba demasiado atada a él.

En sus rechazos de cada noche veía vejez no desprecio, eso era lo que deseaba imaginar. No le pedía mucho solo el calor de su cuerpo, unos cuantos besos cariñosos y un hasta mañana sonriendo.

Nunca pierdo la esperanza, por eso esta noche he abierto la madrugada caminando de faro a faro.

miércoles, 12 de agosto de 2026

LOCURA

 

LOCURA            

 

PLANTEAMIENTO:

Un hombre sentado en un rincón de una habitación pequeña, mueve la cabeza al ritmo de una melodía infantil que tararea. Balbucea palabras sin sentido. Parece estar hablando con alguien.

NUDO:

Le han encontrado en una finca con los cadáveres de una anciana y dos niños. Niega haber sido el autor de sus muertes y en todo momento se refiere al otro.

DESENLACE:

Va a ingresar en un manicomio, defendiendo su inocencia.

 

MONOLOGO

¿Dónde estoy?  ¿Qué me ha pasado? Toco las paredes y están muy cerca, apenas entra luz por las rendijas de techo. Estoy prisionero dentro de una caja oscura .Tengo mucho miedo. Grito y las paredes desnudas me lo devuelven aumentado por el eco. Tengo frio. Estoy temblando. ¿Por qué me han encerrado? Socorro soy inocente.

Recuerdo una casa de campo, niños jugando. Alguien me llama. Es una señora que se mece despacio en una mecedora de mimbre. El cielo esta gris. Los arboles tienen las hojas rotas, caídas. Todo está sucio, es deprimente, me asusta. Intento llegar al lado de la señora, pero no puedo. Algo me impide avanzar. Hace mucho viento. El viento me  marea, me aturde. La señora sonríe y me hace señas para que me acerque, pero no puedo. Ya estoy oyendo los ruidos, todo va a empezar de nuevo, yo no quiero, pero él es muy poderoso, tengo que acatar siempre su voluntad

Los niños bajan del columpio y se dirigen hacia mí, pero ellos tampoco pueden llegar. Todo se realiza un segundo antes. No llega a ser una marcha atrás , es quietud, no avanzar.

Solo la señora sonriente, levantándose de la mecedora se dirige a mí, y me rodea dando saltitos, y canturreando una canción infantil. Los niños se acercan corriendo. Se han soltado también de sus ataduras, pero yo no puedo moverme. Entonces el poderoso sale en mi ayuda.

Ya no oigo los ruidos, todo ha pasado. Siento una gran paz. Él me ha dicho que esta será la última vez.

¡Quiero huir! ¡Yo no los mate! Fue el otro, el que está en la caja oscura de mi mente. Es muy poderoso, me domina. Este es el castigo por sus crímenes, estar en una caja, dentro de otra caja y yo inocente, condenado a seguirle.

 

 

 

MILAGROS  MÁRQUEZ

 

lunes, 10 de agosto de 2026

RELOJ NO MARQUES LAS HORAS. ( puesto en el blog anteriormente)

 

RELOJ NO MARQUES LAS HORAS…..

 

De pronto todo se hizo oscuro en su cabeza; ¿Serian verdad las palabras que escuchaba de sus hijos, de sus amigos más queridos con los que había trabajado codo a codo durante tantos años. Su mujer y él se habían dejado la juventud levantando esa empresa, maldito el día en que le convencieron para que les diera participación en el negocio. “Todo será como hasta ahora, solo que tendrás más ayuda “. ¡Hipócritas! Ellos, incluyendo a sus hijos, habían llegado cuando ya se auguraba un buen porvenir. ----“Retírate y descansa, ya no te necesitamos aquí, te lo has ganado y después de lo de mama…”

¡Como te atreves a hablar de ella! Cuando fueron tus locuras las que la llevaron a…

Un “amigo” le paso el brazo por el hombro para sacarlo de allí. En la sala de reuniones el aire estaba cargado de agresividad. ¿Por qué ¿ ¿ Contra quién? ¿Contra él?

Tú has sido un buen referente pero nos tenías a todos en un puño nos asfixiabas, querías controlarlo todo y a todos. A través de la bruma que se había instalado en su cerebro vio la cara de violeta su hija más querida. ¡Como se parecía a su madre! No, esas palabras no podían salir de su boca todo estaba distorsionado como en una pesadilla. Oía voces de ánimo, de reproche, algún que otro lamento por una oportunidad de negocio perdida

Sintió rabia y un cansancio infinito,  no podía moverse, con gran esfuerzo se separo del sillón y camino hacia la puerta. En la calle una ligera llovizna cubría el suelo convirtiéndose en diminutos cristales cuando las nubes dejaban algún claro y el sol se colaba entre ellas como un intruso.

Entro en el coche vencido, apoyo la cabeza en el volante, alzo la vista para ver por última vez las luces de su despacho y arranco para partir hacia una nueva vida que no quería. Encendió la radio y oyó aquel bolero que hablaba de relojes y de horas, como en sueños empezó a tararearlo. ¿Quizás había llegado ya la suya? Si ella estuviera aquí…

Los recuerdos le hicieron sentiré joven, se imagino que la abrazaba bailando como cuando lo oyeron por primera vez, la deseaba como entonces. Cerró un momento los ojos y siguió bailando con ella por toda la eternidad.  

 

 

 

martes, 4 de agosto de 2026

AUN ES DE DÍA

 

AUN ES DE DIA

 

Aun es de día. No he perdido la esperanza de que venga. ¡Lo he deseado tanto!,  pero no sé, me parece algo demasiado moderno para mi edad.

No podía dejar de pensar en él. Noches de insomnio, de dudas. ¿Qué dirían todos? ¿Dejaría de ser la señora respetable del 3º D? Lo que más me preocupaba era lo que opinarían mis hijos, yo que siempre había criticado esas modernidades ¿Estarían dispuestos a concederme el beneficio de la duda?

Cuando lo vi en casa de mi amiga Toñi, empezó el martirio. ¿Lo llamo, no lo llamo? Sé que hace un buen trabajo, mi amiga está encantada y además no cobra caro. ¡Qué las pensiones no están para caprichos! Pero estoy tan sola, un rato de compañía de vez en cuando me ayudara en este último escalón que estoy empezando a bajar.

Voy de nuevo a la ventana, no veo su coche, habíamos quedado para hoy, antes de que anocheciera. No es lo mismo ver salir de mi casa un hombre, ya anochecido, que verlo salir de día

Nada, que no viene. Se habrá ido a ver a otra que le paga más por su trabajo. Si al menos me hubiera llamado dando alguna escusa, lo perdonaría y podríamos quedar otro día. Pero ya estoy harta, otra vez me ha fallado. No aguanto más

Mañana mismo busco otro técnico para instalar la “ Guifi”.

¡¡¡QUIERO UN ORDENADOR YA!!!

 

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lunes, 27 de julio de 2026

LA NOCHE DE SANTIAGO

 

LA NOCHE DE SANTIAGO

 

Tengo pocas ganas de escribir este verano, será el calor, la tristeza que me producen los incendios o simplemente pereza, pero una poesía de García Lorca,” Balada ingenua”, ha removido en mí, recuerdos que permanecían olvidados debajo de capas y capas de vida.

La noche de Santiago era tradición en La Guardia, un barrio de la costa de Salobreña, que las abuelas llevaran sus sillas a la playa y con el agua rozándoles los pies rodeadas de niños y niñas llevando la alegría a su alrededor, contaran historias sobre el Santo.

Se hacia un gran silencio cuando alguna de ellas decía: Mirad al cielo, ¿No veis a Santiago?

La noche era oscura, el cielo maravillosamente traspasado con agujones de nácar, todos los niños nos quedábamos sin habla buscando a Santiago y lo que encontrábamos eran millones de estrellas que tintineando nos confirmaban las historias que las Madreabuelas, como en la poesía, nos contaban, nuestra imaginación esa noche no tenia limites, cosas que les habían pasado a ellas o que habían oído en una noche como esta, cuando eran niñas, a sus abuelas.

En ese aire había de todo, silencios, murmullos, cascos de caballos galopando por el cielo cuando pasaba el Santo guerrero, alguna cigarra trasnochada ahíta de calor,  grillos estrenando su monótono canto, el run run de las olas al acercarse a la orilla  y volverse a ir sin abandonarla. Era el escenario perfecto para creer en los milagros que iban contando despacio esas mujeres andaluzas con sabiduría de siglos.

Muchas tradiciones se van olvidando, relatos que ya no trasmiten las abuelas, porque los nietos no tiene paciencia para escuchar.

Yo había olvidado aquella noche maravillosa en la que empecé a mirar esos cielos de verano, viendo en ellos figuras que con la ayuda de mi padre, empecé a localizar, como un carro, un cinturón, una w, etc... Aprendí sus nombres  y en verano apago algunas veces las luces de mi casa para poder disfrutar de ese espectáculo único que el hombre parece haber olvidado.

 

 

viernes, 24 de julio de 2026

LA FOTO

 

EN UN LUGAR DE….

 

LA FOTO

 

Todo ocurrió en un instante. Había ido a recoger a mi nieto al colegio y estábamos esperando el autobús, cuando el corazón se me encogió de golpe. Me pareció ver…pero no, estaba segura, era él. Creo que también me reconoció y cuando nuestros ojos se encontraron fue como un retroceso en el tiempo. Cuantos recuerdos vinieron en ese momento a mi mente.

Llego el autobús y mi nieto hablaba y hablaba como siempre, contándome las cosas del cole, pero yo no lo escuchaba. Estaba en ese mismo espacio pero en otro lugar del tiempo. Lejos, muy lejos quedaban en mi memoria esas imágenes de dos jóvenes adolescentes corriendo entre risas para coger el autobús que los llevaba al instituto.

No podía ser él. Aparentaba un hombre derrotado por la vida, no era el joven de mi recuerdo que quería conquistar el mundo para ponerlo a mis pies.

Cuando llegue a casa busque en un lugar del armario en el que tengo una caja con los trozos de vida que vamos conservando en forma de fotos y allí estaban, un poco amarillentas por el tiempo, la fiesta de fin de curso, la excursión al monte…y nosotros siempre juntos cogidos de la mano.

Ese si era el joven de mis recuerdos, guapo, moreno, de ojos muy negros y mirada dulce que con una sonrisa te paraba el corazón. No podía ser la persona que yo vi en el autobús. ¿Tan mal le había tratado la vida?

Recuerdo que cuando se fue a trabajar a Alemania, en los años 60 del pasado siglo nosotros éramos los emigrantes, nos despedimos entre sollozos y besos jurándonos amor eterno, sin saber que la vida juega despiadadamente con los sentimientos.

¿Por qué dejaste de escribirme?

Ibas a venir a formalizar las relaciones, casarnos e irnos juntos a buscar yo allí también trabajo.

¿Qué pasó? Nunca lo sabré.

La vida siguió su curso y un día otra ilusión más fuerte, más duradera entro en mí y el recuerdo de aquellos años se fue difuminando convirtiéndose en fotos borrosas hasta terminar por desaparecer.

¿Pero, desaparecieron de verdad? Creo que no. Siempre quedo el rescoldo, la duda de cómo hubiera sido mi vida con él en otro país.

He tenido un matrimonio feliz. Aposté por él y no me equivoque. Colmó todas mis esperanzas e ilusiones y muchas más. He vivido unos años de ensueño. Tuve hijos  que me han dado nietos. He sido muy feliz.

Esa noche en la soledad de mi cama que ya me queda ancha, pensaba en todo esto. En el amor de la juventud, en el otro que fue el amor de mi vida y creo que lo único que quería era volver a ser joven, no recuperar el amor de los 15 años. Vivir otra vida en otro lugar, nuevas aventuras, ilusiones nuevas. Pero ya no tengo tiempo. Miro la foto de la mesilla que como siempre me sonríe y pienso que no había otra vida mejor que la que he vivido con sus luces y sus sombras y me dormí feliz.

Pero al día siguiente cambiamos la parada del autobús.

 

 

 

 

 

miércoles, 8 de julio de 2026

EL ACTOR. (La noche de los museos)

 

EL ACTOR.  (La noche de los museos)

Este relato está incluido en el libro que publiqué en el año 2017.

 

La noche era perfecta, no hacia viento, solo soplaba una deliciosa brisa que traía el olor a mar; Las estrellas parecían estar al alcance de la mano y la luna redonda, plena, se enseñoreaba con esta ciudad mediterránea a la que llegue hace más o menos 2000 años, para interpretar  algunas obras del famoso Plauto en el recién inaugurado teatro dedicado a la mayor gloria  de los nietos del Divino Augusto.

Entre las obras que representé con mi compañía, la que más éxito tuvo fue  MILES GLORIOSUS  en la que yo era el protagonista; una comedia perfecta y un gran alegato contra la guerra.

Pero para mi desgracia tuve la mala suerte de que en uno de los últimos ensayos tropezara en la grada y cayera rodando, quedándose así, mi “vida” para siempre en la ciudad de Cartago Nova. Y aquí sigo, paseando por las noches. Mucho tiempo estuve entre casas viejas y ruinas pero ahora, desde hace varios años he vuelto a pasear por el escenario, el graderío…todo está bastante más viejo, eso si hay que decirlo, pero como mi espíritu tampoco está  para muchas alegrías, nos encontramos bien.

Pero… ¿Qué pasa?  ¿Que ruido es ese? ¿Donde van todas esas personas? ¡Eh! ¡Que me pisáis el manto ¡ ¿ Sera posible que vengan a ver mi representación?

Me preparare para recitarles el monologo, que es lo que mejor me sale.

¡Eh!  Ciudadanos de Cartago Nova mirad todos al escenario que en él está  el mejor actor romano de todos los tiempos (o eso era lo que me decían mis no pocos aduladores)

Pero, ¿Que hacéis? ¡Por Júpiter  escuchad!! No sigáis! ¡Estoy aquí! Os he estado esperando tanto tiempo…..

Sus mentes están en otras cosas, no miran al pasado…..Espera, en aquella esquina hay un grupo que sí están hablando de mi, todavía me recuerdan. Es maravilloso que al volver a despertar este teatro estemos fundidos el pasado y el presente. ¡Un Hurra por las gentes de Cartago Nova que lo han hecho posible! ¡Que los dioses les concedan salud y prosperidad!

Ya puedo descansar en paz.

 

 

martes, 7 de julio de 2026

ERROR FATAL

 

ERROR FATAL

 

Aquella tarde paseaba como siempre ausente del mundo que se movía bullicioso a su alrededor. Era un hombre solitario, sin familia, ya rondando los 50 , con mal carácter y  poca empatía. Se sentía frenado por su gran fobia: El miedo a la oscuridad.

Durante el paseo un repartidor de publicidad le ofreció un folleto, lo cogió sin mirar y al no encontrar una papelera cerca, lo guardo en el bolsillo. Al llegar a casa,  antes de tirarlo a la basura, lo leyó por curiosidad. Se ofrecía un nombre y una dirección para quitar, en pocas sesiones miedos, fobias, manías etc...

Se paso la noche dudando. Era un barrio lejos del suyo, allí no le conocería nadie. ¿Qué podía pasar? ¿Qué no le gustara la sesión? Pues pagaría y nada más, pero ¿Y si podía desprenderse de esa losa que le asfixiaba desde niño?

Se echó al bolsillo la linterna que siempre llevaba y pilas de repuesto por si acaso.

Cuando llego a la dirección era casi de noche y estaba empezando a chispear. El edificio le pareció viejo, pero con solera, una de esas construcciones antiguas que se mantienen en pie de milagro. No encontró a nadie cerca para preguntar, se armo de valor empujo la puerta y entró. Encendió su linterna buscando un interruptor, no lo encontró y dando una batida de luz creyó estar en un zaguán del que partían unas majestuosas escaleras, de pronto, una ráfaga de viento cerró la puerta de golpe, intento abrirla pero estaba encajada, empezó a sentir pánico, esperaría a que  alguien entrara, pero fue pasando el tiempo, la luz de la linterna se fue debilitando, menos mal que llevaba las pilas, las cambiaria ya. Por las rendijas de la puerta entraba la amarillenta luz de los rayos, la tormenta arreciaba.

Estaba muy nervioso, las manos le temblaban y pasó lo peor que podía ocurrir, las pilas se le resbalaron y cayeron al suelo rodando hasta una baldosa mal encajada, perdiéndose allí.

Se apagó la linterna, el pánico se hizo más intenso, empezó a gritar y a dar golpes en las paredes sin resultado. Muerto de miedo se acurruco llorando en una esquina como cuando era un niño.

Con la luz de los rayos descubrió unas figuras rodeadas de un halo verde, que se acercaban muy despacio, con curiosidad, susurrando entre ellas. Se movían pero parecía que nunca iban a llegar, con lo que la agonía era aún mayor. Al fin creyó entender algo, una de las sombras decía: Hemos vivido aquí muchos años, ya es hora de irse, pero este no es de los nuestros, ¡Hay que echarlo! Todas las sombras se abalanzaron sobre él.

Los gritos, la oscuridad, la tormenta, el corazón desbocado…

Mientras, en la imprenta del barrio un hombre gritaba pidiendo ver al jefe, habían equivocado la dirección, esos anuncios repartidos por toda la ciudad estaban mal, sería su ruina, tenían que devolverle el dinero mas una indemnización por los clientes que hubiera perdido.

Cuando en los días siguientes acabó la demolición del edificio cuya dirección figuraba en el anuncio, encontraron entre los escombros el cadáver de un hombre con la cara distorsionada por una mueca de terror más allá de este mundo.

 

 

 

 

viernes, 3 de julio de 2026

EL COBARDE

 Este relato gano en el año 2018 el primer premio de relato romántico

EL COBARDE.

Tengo 50 años. Estoy solo y dejándome morir en una fría habitación de hospital.  Siempre he sido un cobarde y no voy ahora, al final, a luchar por mi vida. Cuelga del techo una bombilla amarillenta y a su alrededor veo rostros, figuras, imágenes, siento que vienen a mi memoria recuerdos perdidos que olvidé para no sufrir.  A pesar de todo la vida me ha dado momentos maravillosos. La felicidad paso por mi lado y no supe o no quise agarrarla, perdido en mi falta de decisión, mis dudas y mis miedos.

Todo empezó aquella soleada mañana, en la que llegué ilusionado a mi primer trabajo serio.

No encontraba el llamador de la casa palacio en cuya puerta estaba hacía ya bastante rato, tal era mi nerviosismo; me miraba continuamente las manos, la ropa, los zapatos, dudando si sería lo adecuado para un pobre profesor de piano, que había tenido la osadía de ofrecer sus servicios a una de las mejores familias de la ciudad.

El día en que llegó el criado con la misiva a la pensión en la que me hospedaba, no daba crédito a mi suerte. Las condiciones no las explicaba el recado,  pero siempre serían mejores que andar por los tugurios del puerto, tocando piezas frívolas para deleite de gentes incultas que me consideraban un ser inferior.

Mi destino iba a cambiar y seria para bien. Deje a un lado mis dudas y seguí al criado que abrió la puerta a través de  un precioso y cuidado jardín, hasta unas grandes escalinatas de mármol que daban acceso a la puerta principal. Subí los peldaños como si el suelo fuera a deshacerse a mis pies, igual que si estuviera dentro de un sueño. El recibidor era espacioso, decorado con columnas y mosaicos árabes. Grandes cortinajes tamizaban el sol que pujaba por entrar en la estancia a través de los ventanales.

Me pasaron a un gabinete donde estaba el piano, un piano magnifico. Todo en la casa denotaba calidad y buen gusto. Aquella era una habitación de mujer, los cuadros, el tapizado de las paredes, los muebles y hasta un resto de perfume que flotaba en el ambiente lo decía…esto pensaba yo, cuando se abrió la puerta y entró un hombre mayor y una jovencita preciosa. Nunca en mi vida había visto tanta gracia y belleza juntas. El corazón me latía a un ritmo frenético. No podía dejar de mirarla, cuando el hombre me habló. Buenos días, sea usted bienvenido a mi casa, le presento a mi esposa. ¡Su esposa! ¡Casi me desmayo!  Notó mi azoramiento y pensando que eran los nervios del  primer día, me ayudo a sentarme y puso en mis manos una copa de licor. La joven sonreía, mirándome con atención.

Mi esposa quiere recibir clases de piano y creo que usted es el mejor de esta ciudad,  eso nos dijo un amigo que, por casualidad, le oyó tocar en un cafetín del puerto. Tendrá que estar a nuestra entera disposición pues, la señora  no quiere horarios fijos, dará la clase cuando le apetezca. Vivirá usted en esta casa, si llegamos a un acuerdo. Las condiciones las discutiremos en mi despacho.

¡Vivir en esa casa! ¡Viendo todos los días a esa criatura angelical! Sería como haber alcanzado el cielo antes de la muerte. Esa misma tarde trasladé mis pocas pertenencias al palacete. La  habitación era grande y soleada, con un ventanal que daba a la parte de atrás del jardín, en el que había un bonito cenador al que las buganvillas y los rosales trepadores hacían casi desaparecer.  Lugar ideal para los enamorados, pensé en ese momento, sin saber que se cumpliría en mí, esa premonición.

 Mi alumna tenía buena base en conocimientos de piano, no sería difícil que pronto empezara a tocar piezas importantes, También su conversación era agradable y  culta. Nos dimos cuenta, que coincidíamos en gustos y opiniones, así .las clases se desarrollaban entre la música y la charla.

Un día en el que estaba especialmente preciosa, con sus rizos negros cayéndole en cascada alrededor del rostro, entre pieza y pieza, me habló de su familia. Su padre era español,  muy joven había emigrado a Cuba haciendo gran fortuna con la caña de azúcar y el ron. Se casó con su madre que descendía de una antigua familia con raíces españolas. Por lo que me contaba, su infancia había sido muy feliz. Hija única, adorada por sus padres, rodeada de mimos y de caprichos, hasta que al llegar a la adolescencia, noté en sus ojos una infinita tristeza. Me contó que su madre había fallecido y que su padre, no sabiendo o no pudiendo educarla como él quería, le concertó un matrimonio con un antiguo socio suyo. Hombre bueno y cariñoso, que la trajo a vivir a la península y fue para ella un segundo padre pendiente siempre de sus deseos

Con el tiempo aprendió a quererle, con un cariño tranquilo. Era feliz a su lado, pero muchas veces, en sus noches de alcoba solitaria se preguntaba: ¿Esto es todo?  ¿No existe el amor que relatan las novelas?

¡Que podía contestar yo! Si lo que leían las jovencitas románticas se quedaba pobre, para expresar los sentimientos, las emociones y la pasión que ella me inspiraba.

Aquella tarde abrimos nuestras almas a las confidencias mas intimas y poco a poco, sin quererlo, pero con un sentimiento que era superior a toda razón, nos fuimos enamorando.

Las clases de piano eran un martirio, nuestros dedos buscaban rozarse en el teclado y cuando esto ocurría sentíamos un latigazo de placer  que nacía de lo más profundo de  nuestros corazones.

Su marido salía mucho de viaje por negocios, lo que hizo que pudiéramos pasar más tiempo juntos. Ya no eran solo las clases, también dábamos paseos por el jardín al atardecer, cuando el olor de las flores era más seductor, predisponiendo nuestros sentidos a todas esas sensaciones maravillosas que la juventud necesita, para poder decir en la vejez: He vivido.

Una tarde me dijo, que la acompañara al invernadero. Quería cortar unas flores para decorar  jarrones y de paso enseñarme la parte de atrás del jardín. Al pasar cerca del cenador, me cogió la mano y con paso decidido entramos en él.

Ningún sonido llegaba hasta aquel oculto rincón, la luz era tenue al quedar atrapada entre las plantas trepadoras. Aquello era otro mundo, un mundo para nosotros solos. Sin poder resistir la tentación la cogí entre mis brazos y fui besando suavemente sus cabellos, sus ojos, su cuello, hasta que al final, estallo el amor, tantas tardes contenido, al llegar a sus labios. Su boca me parecía un lugar de infinitas sensaciones, superando todas ellas, a las imaginadas en mis solitarios sueños nocturnos.

Nos besamos con prisa sintiendo a la vez vértigo y miedo a que alguien nos pudiera ver. Fueron solo unos minutos, pero lo recuerdo como uno de los momentos más felices de mi vida.

Antes de salir del cenador ella compuso sus cabellos, su vestido, pero lo que no pudo borrar de su cara, fue la sonrisa de felicidad, de plenitud, al ser  por primera vez, besada con verdadera pasión.

Al regresar su marido, nuestros encuentros volvieron a limitarse a las clases de piano. Sentíamos aquel escalofrío cuando nuestros dedos se  rozaban en el teclado y nos dábamos cuenta de que habían estado buscándose  toda la tarde.

El día que vino a dar la clase media hora antes, la vi con una emoción contenida, rojas las mejillas y entreabiertos los labios ¡Dios, que imagen viene a mi recuerdo!

Su marido se había marchado a Cuba donde lo reclamaban con urgencia unos negocios y no volvería en un mes. Demostró ser una mujer muy valiente, y sobre todo muy enamorada. Yo creo que nunca estuve a su altura, mis miedos y dudas, no me dejaban disfrutar con plenitud del regalo que la vida nos daba en ese momento. Convenció a su doncella, para que estuviera en el jardín vigilante por si alguien se acercaba.

Disfrutamos largas tardes de amor y confidencias. Lo nuestro no era solo pasión, también había mucho cariño y complicidad. No llegábamos ninguno de los dos a los 20 años y ya creíamos saber todos los misterios de la vida, pero al instante descubríamos otras formas, otros matices que nos proporcionaban un placer aun mayor.

La tarde en la que se me entregó por completo, creímos haber tocado el cielo con la punta de los dedos, pensábamos, que eso era solo la dulce promesa de lo que nos esperaba.

¿Y qué era lo que nos esperaba? Por las noches en la soledad de mi cuarto, pensaba en ello como una locura maravillosa sí, pero una locura que tenía que acabar. Yo nunca podría darle la vida de lujo que había llevado desde su nacimiento. Me odiaría y eso no podría soportarlo. Lo mejor sería separarnos y guardar en el fondo de nuestros corazones el recuerdo de aquellos días felices. La esperé en el cenador,  estaba decidido, aunque nos costara un sufrimiento atroz debíamos de separarnos.  Lo superaríamos, no podíamos seguir así.

Se abrió la puerta de pronto y todo se lleno de luz. Ella estaba delante de mí tendiéndome los brazos, las mejillas arreboladas, los ojos muy brillantes y con una mirada de felicidad muy especial.

Siempre llegaba rodeándome el cuello con un gran abrazo, seguido de un interminable beso. Pero hoy había algo más. Se separo pronto de mis labios, las palabras salían a trompicones de su boca. “Estoy embarazada” dijo y volvió a besarme con una pasión devoradora. El miedo y las dudas, me produjeron vértigo, no era capaz de mantenerme en pie. Nos sentamos en el banco de piedra. Ella acariciaba mi rostro, pensaría que la emoción por la noticia, me había trastornado, pero no, era la cobardía ante lo que se me venía encima.

Me dijo que huyéramos a Europa, no nos conocería nadie, podríamos ser felices, Con sus joyas bastaría para mantenernos hasta que yo encontrara trabajo. Todo me daba vueltas, estaba a punto de desmayarme y ella seguía y seguía hablando de nuestro “maravilloso futuro”.

Nos iríamos esa misma noche .El coche de alquiler nos esperaba en el otro extremo de la ciudad. Le había dejado una carta a su marido, él sabía lo que ella necesitaba y no le podía dar. Habían hablado mucho de ello. Con el tiempo la perdonaría.  Se mostraba agradecida por su bondad y siempre lo recordaría con  cariño como a un segundo padre.

Me contó también la excusa que su marido diría a todos. Se la había sugerido ella en la carta: Su esposa sentía añoranza de Cuba, donde marchó a pasar una larga temporada.

Pasamos aquella tarde, ella cada vez más alegre pensando en nuestra aventura. Yo cada vez más nervioso y comido por las dudas.

Quedamos esa anoche a las 12 en la puerta de atrás del jardín y desde allí emprenderíamos camino a la felicidad.

Pero eso nunca pasó. Dos horas antes como un ladrón (así era como me sentía) avancé, escondiéndome entre los árboles hasta la puerta trasera. Salí huyendo,  corriendo a trompicones con el llanto atenazándome la garganta y las lagrimas más amargas de mi vida resbalando por las mejillas.

Llegue a la estación y tomé el primer tren. No me importaba  su destino, solo quería alejarme de allí. Mi corazón decía: Perdóname, te quiero con locura. Hago este sacrificio por ti. Pero mi razón contestaba: cobarde, no has querido enfrentarte a la realidad, huye, huye… nunca serás feliz

Los primeros años, fueron de miseria y locura. Llegaba tarde el arrepentimiento y me refugié en la música. Con el corazón destrozado compuse piezas deliciosas, que expresaban el tormento en el que estaba sumido.

Por fin llego el éxito, el gran éxito, conciertos por toda Europa, era el interprete de moda deseado por bellas mujeres, que se veían reflejadas en esas piezas ¡Que ilusas! Nunca ninguna ocupo mi corazón.

Por las noches pensaba en ella, en nuestro hijo y lloraba lágrimas negras por la felicidad que había dejado escapar. Pasaron muchos años, antes de que volviera a España. Tenía la esperanza de verlos, solo eso, no quería irrumpir en sus vidas, no tenía ningún derecho. Pero ahora era rico, había triunfado y si ella quería, entonces…Pero eso solo era un sueño.

Volví a encontrarme en la puerta del palacete, tan nervioso como aquel primer día Cuando salió el criado pedí ver a la señora y mirándome con extrañeza me dijo: La señora murió hace ya muchos años. Tuve que sentarme. Ese era mi castigo. Tan trastornado me vio, que llamo al ama de  llaves. La reconocí enseguida, a pesar de los años y ella a mí también. Era la doncella que nos hacía de celestina.

Tomó asiento a mi lado. No me miró en todo el tiempo y dijo cosas muy duras, que yo asumí con vergüenza, pero sabiendo que contenían mucha verdad.

Murió en el parto, me dijo, todo iba bien pero no quería vivir y mi nombre fue lo último que salió de sus labios.

Su marido no se apartó ni un momento de su lado. Lo sabía todo, ella se lo contó, comprendió y la perdonó, según me dijo el ama de llaves por el gran amor que le tenía.

Crió a mi hijo como suyo, nadie se enteró nunca, se refugió en él, fue su consuelo ante tanto dolor como yo había llevado a la familia. Lo mimó, le dio todos los caprichos que yo egoísta le negué. Pero su vida se deslizó por la pendiente de la sinrazón cayendo en los más bajos vicios y hacía más de un año que había muerto en un duelo.

 El ama de llaves con mucho rencor y amargura, me dijo que yo había traído la desgracia a esa casa y tenía razón, todo había sido por mi culpa. Culpa, que la vida hasta entonces,  no me había hecho pagar dándome a cambio fama y fortuna.

Siguió contándome que el señor ya muy anciano, solo le mantenía en este mundo, poder algún día echarme en cara mi cobardía.

Subí a su habitación con el miedo y la culpa reflejados en mi rostro. En sus ojos  casi ciegos, noté desprecio, amargura y mucho dolor, pero cuando empezó a hablar de ella todo cambio, la quería entrañablemente, sabia lo de nuestros encuentros en el cenador  y  se mantenía apartado para que su amada esposa fuera al fin feliz. Confió en mí y también a él  le defraude.  Desde aquel primer encuentro,  vengo a visitarlo todas las tardes. Hablamos de su vida, de la mía y de cómo hubiera sido todo, de tener yo la hombría que se necesitaba para hacerle frente.

Por las mañanas voy al cementerio y lloro por todo lo que destrocé con mi inconsciencia,  mis dudas y miedos.

No me iré de esta ciudad de la que nunca debí partir solo. Aquí moriré espiando mí culpa día tras día, año tras año, hasta que se me acaben las lágrimas.

Esta es mi historia. No volví nunca a tocar el piano, ni a componer, ya no tenía ninguna razón que me impulsara a ello.

Solo quiero que pronto, en el otro mundo, puedan perdonar mi cobardía.  Entonces podre descansar en paz.

lunes, 22 de junio de 2026

EL CAMARERO ESPACIAL

 

EL CAMARERO ESPACIAL

 

Benjamín coge la carpeta de candidatos de la barra que rodea el prototipo de la nave. Sería una decisión difícil, había candidatos muy bien preparados, un traspié dado en un mal momento haría fracasar la misión, con la baja gravedad y los movimientos bruscos sería difícil mantener el equilibrio. Lo vio de lejos y supo que sería el ganador, ¿Pero, por qué los demás se apartaban de él? Con sus muchos brazos y pudiéndose transformar en cualquier cosa, sería el barman espacial ideal. Al ir acercándose notó un tufillo desagradable y se dio cuenta de que el elegido venia del planeta KK++ donde no existía el sentido del olfato.

martes, 16 de junio de 2026

LA SOLEDAD DE LA NOCHE

 

LA SOLEDAD DE LA NOCHE

 

Sentada cerca de la ventana en el sillón donde me han traído los años, veo el atardecer. Mi calle tiene mucha vida, comercios, gente que cruza rápida, otras paseando, todo es movimiento, prisas, trabajo, decir  “No voy a llegar”, desear que pase pronto ese día, pensando que el siguiente será más tranquilo. No nos engañemos,  cuanto más corra el calendario antes llegaremos a la etapa final y echaremos de menos estar incluidos en esa vida.

Los grises van dominando los brillos, tarda en irse el último rayo de sol, le cuesta dejar la tierra a oscuras, se va con la promesa de volver pero sabe que no todos lo verán de nuevo.

Pasan las horas, cierran los comercios, los coches van más rápidos, las personas también. “La cantidad de cosas que me quedan por hacer” parece pensar una mujer joven tirando de una silleta y con otro niño de la mano. Igual ha estado trabajando fuera de casa todo el día y su mayor deseo es llegar quitarse los zapatos y tirarse en el sofá, pero no puede, tiene unas responsabilidades a las que como siempre hará frente.

La calle se va quedando solitaria, encienden las farolas y poco a poco los comercios echan la persiana, apagan las luces, mañana será otro día.

La calle ruidosa y animada se vuelve triste, oscura y solitaria, es la hora de los paseantes de mascotas, algunos ya se conocen, se paran a charlar y sus acompañantes perrunos ladran, ese es su saludo, a la calle vuelven cada noche esos sonidos como si de una orquesta se tratara, unos son agudos, otros graves, sonoros, tímidos, suaves, agradables o no, son casi los últimos sonidos de vida de ese día que acaba.

Ya es noche cerrada, he vuelto al sillón de madrugada porque el sueño se niega hoy, como tantas otras noches, a dormir conmigo.

Es sobrecogedor el silencio que hay en la calle, la noche tiene algo pavoroso,  la soledad se acentúa y hay algo en el ambiente que te pide cobijo.

Veo venir una figura por la acera, es un chico va con paso apresurado, se le habrá hecho tarde, nunca piensan en la intranquilidad de sus padres, de vez en cuando mira hacia atrás, seguramente en la fiesta seria el bravucón del grupo pero la noche con su falta de sonidos de vida,  se mete dentro como una niebla espesa y te hace recelar de todo.

No es justo que aun haya personas sin techo donde cobijarse, cuando los demonios de la noche salen de paseo.

martes, 9 de junio de 2026

EL CANDIDATO

 

EL CANDIDATO

 

La candidatura de Benjamín Prado triunfo aquella noche en la reunión del partido. Era el mejor, abogado, 50 años, buena planta, hacia amigos con facilidad, besaba con soltura a niños y ancianos, estos interesaban por su gran numero traducido a votos y ya se sabe que se elije al más guapo, no al mejor y él ¡Vaya si lo era!

Pero antes tendría que pasar unas semanas en el centro de aprendizaje para políticos, se había negado pero al final cedió, porque era imprescindible que aprendiera a insultar, ese era el tema estrella de la campaña.

domingo, 7 de junio de 2026

 

ME ASOME  A LA VENTANA

 

 

 

Fue de pronto, se metió en mi oído un sonido molesto, monótono y vagamente recordado, mire hacia los cristales y allí estaba grande y negro, atrapado en la doble ventana: ¡UN MOSCARDÓN! Intentaba con todas sus fuerzas liberarse de su prisión pero no podía, en su batir de alas y en su desesperación  había algo que me inquieto, una premura por salir otra vez a la vida muy parecida a la de los humanos atrapados en una desgracia y que por todos los medios intentan salir otra vez a la vida. Pero volvamos al moscardón. Una de las veces en que se poso en el cristal, me pareció que me miraba con esos ojos grandes y extraños y parecía decirme: ¡Eh! ábreme, libérame de este encierro, soy muy joven casi acabo de nacer y mi inexperiencia me ha llevado a esto, además es primavera,  mi ciclo vital es muy corto y tengo que cumplir un montón de rituales antes de desaparecer.

¿Primavera? ¿Ya es primavera?  Y al abrir la ventana para liberar a mi prisionero de su encierro, entonces lo vi ¡EL ÁRBOL! Estaba radiante, lleno de hojas de un verde intenso, precioso, ese verde que perderá en pocas semanas por la contaminación y también parecía decirme: date prisa, mírame bien, disfruta del  color que pronto perderé. Todo es tan efímero…..Pero no, no me había dado cuenta, estaría en otras cosas y con el corazón lleno de primavera  como el moscardón y el árbol empecé a observar la vida que discurría debajo de mi ventana.

Había una señora con su perro, un anciano sentado en un banco con cara de resignación,

seguramente su mujer había entrado” solo un momento” a comprar algo en la tienda de abajo .Me sorprendió ver a un inmigrante subsahariano en el banco al lado del señor mayor leyendo un libro, iba muy desarrapado, puede que lo hubiera encontrado en la basura, pero ahí estaba leyéndolo y me dio mucha alegría pensar que aunque fuera por poco tiempo lo iba a hacer mas feliz.

Todo era como en un teatro en el que solo cambian los ropajes o los actores, pero la función es la misma en todas las estaciones: ¡ES LA VIDA QUE PASA!

ESE AROMA DE INCIENSO ME RECUERDA...

 

 

 

 

 

“ESE  AROMA DE  INCIENSO ME RECUERDA”…

 

 

 

 

Tres etapas distintas de mi vida. La primera, iglesias oscuras, tristeza, santos con cara de malos o eso me parecía a mi, mucho olor a incienso en una época en la que predominaban los ritos muy por encima de la espiritualidad.

El color con el que yo asocio el recuerdo del incienso en esta época es el color gris.

El segundo recuerdo que viene a mi memoria, las procesiones de Semana Santa, es un poco mas alegre, aunque no debería serlo ya que representa el suplicio y la muerte de un hombre bueno e inocente, pero lo asocio con la primavera, las flores, la música de las bandas, las campanillas y los incensarios que repican y balancean unos niños vestidos de monaguillos.

El color con el que asocio este recuerdo del incienso es el rojo, color intenso de encendida primavera, de vida….

Mas tardeen la clase de yoga, para relajarnos encendían unas varillas de un incienso especial, no olía como los anteriores, pero sumado a la voz de la profesora tenía la virtud de sacarte de la realidad y olvidarte de los problemas por unos pocos minutos.

El color con que lo asocio es el blanco, el color de la nada.

Pero claro estos son recuerdos y como tales engañosos, dice Serrat que los podemos alargar y encoger a nuestro acomodo y eso es cierto porque cuando un recuerdo se saca de su contexto en el tiempo, el espacio y las circunstancias que lo rodearon, deja de ser real para ser , solo, lo que nosotros queremos de buena fe que sea.

 

TODO UN PERSONAJE

 

TODO UN PERSONAJE

 

La vi andar por la acera de enfrente como perdida, tropezando con la gente y buscando desesperadamente algo. Crucé la calle y me acerqué a ella, no parecía de este tiempo, sus ojos claros empezaban a ponerse transparentes por las lágrimas y su vestido era demasiado antiguo para ser un descuido de armario, al preguntarle si necesitaba ayuda su voz sonó extraña, profunda, parecía venir de muy lejos. Pensé que bien podría ser una actriz, en esa calle había más de un teatro, que había salido a tomar un poco de aire entre los ensayos y no sabía volver. Quedé sorprendido al preguntarme la joven por una librería de “viejo” que estaba en esa calle pero no se acordaba donde.

Mientras la acompañaba, haciendo de guía, le fui preguntando de donde era, por qué estaba tan preocupada, la librería no la cerraban hasta dentro de una hora, a mi curioso interrogatorio solo contestaba con monosílabos y dejaba entrever la necesidad imperiosa de llegar cuanto antes, todo eso ya con una maravillosa sonrisa.

Al llegar, me dio la mano y dijo unas palabras que acentuaron aun más el misterio y mi interés por ella.

----Voy a buscar mi libro, es la primera vez que he salido de él y no lo volveré a hacer, ser real no es tan bueno como yo lo había imaginado.

Le pregunte el nombre del libro que buscaba con tanto interés, Tome nota y la vi entrar a través del cristal esmerilado que dividía su figura en pequeños cuadros.

A la mañana siguiente lo primero que hice fue ir a la biblioteca a buscar el libro y cuál no sería mi sorpresa al verla en la portada con su vestido antiguo y su sonrisa cautivadora protagonizando en el interior alguna bonita historia que yo no dejaría de leer.

lunes, 18 de mayo de 2026

Y SALIÓ EL 12

 

Y SALIÓ EL 12, 12 MESES, 12 HORAS, DOCE……..

 

 

 

El numero 12 rotundo, formando el solo un todo: La docena, está relacionado con muchos acontecimientos, situaciones e incluso cosas materiales. Por ejemplo:

_ En algunos países la justicia la imparten 12 hombres O mujeres que forman un jurado.

_12  son los apóstoles en la religión Católica.

_ El fútbol  tiene su jugador número 12 en los seguidores del equipo, que siempre espera que sean muchos.

_Hasta el folclore tiene su número 12, en una canción antigua titulada 12 cascabeles.

Pero donde yo al número 12 lo considero de verdad interesante, es en las 12 campanadas de Cenicienta y en las 12 uvas de la suerte.

Para mí son dos sucesos enlazados por ese numero 12.

Conforme van sonando las campanadas Cenicienta se va despojando  uno a uno de todos sus sueños y al llegar a la doceava ya no le quedan  más que los recuerdos.

En cambio cuando suena la última campanada en la que te tragas como puedes la  uva postrera, es entonces cuando deben empezar a realizarse tus sueños, aquellos que has pedido conforme iban sonando.

El ser humano siempre va buscando algo mas, sin darse cuenta de que la suerte es la constancia, el trabajo, el tesón y que se la puede fabricar él mismo o sentarse a la puerta a esperar que pase, cosa que rara vez ocurre.

 

 

EL PUNTO Y SEGUIDO

 

EL PUNTO Y SEGUIDO

 

Con suerte, un punto y seguido es a lo único que puedo aspirar estando contigo. No me quejo, ese signo demuestra una pausa pero sigue el relato con algún cambio, novedad o historia nunca una ruptura con lo anterior.

A lo que no me resignaría es a ser en tu vida un punto y aparte, el final de una historia que marcaria un antes y un después y yo sería el antes, comenzando una nueva en el renglón siguiente.

Me gustaría ser para ti una coma, solo una pausa para tomar aliento y seguir amándome.

Por favor no me conviertas nunca en un punto y aparte.

sábado, 16 de mayo de 2026

EL CASTING

 

EL CASTING

 

El agente le señalaba la fila de los menores. El Casting era a las 9h. Llegaron con bastante tiempo cogidos de la mano, la fila era larga. Tenía muchas esperanzas en ganar, se había preparado a fondo, iría por ciudades actuando con su adorada compañera. Todo  se vino abajo con la llegada del agente, volvería a ser otra vez el árbol en aquella función infantil. Ella se quedo en la fila de los mayores. ¡Pero si tenían la misma edad!

Aunque se quedara sin comer,  salió de la fila. Se le rompía el corazón pensar en  su Dª Inés en brazos de otro D Juan.

 

 

EL OLVIDO QUE TE ES NEGADO

 

EL OLVIDO QUE TE ES NEGADO

 

Las olas apenas los balanceaban, un mar tranquilo, sin velas ni motor no es más que un desierto azul  tan difícil salir como del otro. Quería olas grandes que la empujaran hacia el olvido. La persona que se sentaba al otro lado de la barquita, fue escogida al azar entre las muchas que olvidaban algo en el borde del muelle.

Las olas primero suaves se fueron encrespando, no pensó que en el mar como en la vida te llevan siempre a la orilla más cercana, la que quieres abandonar.

Se perfila la costa y vuelven los fantasmas y los miedos. Pero al fin conseguiría olvidar.

EL VIEJO VOLCÁN

 

EL VIEJO VOLCÁN  


 

Al llegar a su casa el niño me dibujó en la mesa de la cocina con los azulejos al fondo, pero su fantasía fue demasiado lejos. Habían ido de excursión a ver un volcán apagado, ya extinguido y la profesora les había contado cómo nos formamos en el interior de la tierra y todo lo que destruimos arrojando fuego y lava, a nuestro alrededor solo hay rocas negras cuando esta se enfría, pero no tierra para que pueda crecer nada con vida.

Esa es la realidad  pero el niño no quería reflejarla y me dibujó delante de un sol amarillo enorme y plantas de muchas clases y colores. Ese volcán solo existiría en un mundo ideal, de fantasía, donde los seres vivos estarían integrados en un entorno amable.

Yo soy ese viejo volcán apagado que fueron a ver, no tengo bonitos colores solo grises y mis piedras afiladas rompen las rodillas de los niños valientes que suben hasta mí. Me dieron por nombre El Carmoli o el Monte del dragón  pues en mi cima la lava que salía fue tallando una figura que desde abajo, con mucha imaginación, algunos quieren ver ese ser mitológico que mira al mar que tengo enfrente y desarrolla en las mentes infantiles fantasías y cuentos como el que les había explicado la profesora.

Estoy orgulloso de lo que he sido, no hice daño en mi nacimiento por ser una tierra desierta y casi recién salida del mar. Llevo muchos miles de años vigilando y protegiendo esta zona en la que hace siglos empezaron a salir plantas duras, necesitadas de poca tierra y poca agua como las Piteras, o los Palmitos que alegraban el entorno.

Pero el poder destructivo del hombre es aún mayor que el mío y no sé cuanto durará este paraíso.