lunes, 12 de enero de 2026

EL PERRILLO COJO

 

El PERRILLO COJO

 

Comenzó a morderme como si me conociera, era un perro callejero, feo y cojo, en su carrera a tres patas había tropezado conmigo. Lo miré  y en sus ojos claros y acuosos descubrí algo familiar, seguí andando y él me seguía a duras penas. De pronto me vino un recuerdo, esas manchas en el lomo, las orejas caídas igual que el perrillo del Belén de mi infancia, que al caérseme  perdió una pata y lo tire. Las figuritas no tiene porqué ser perfectas, podía haberlo apoyado en una piedra y seguir al pastor. A este no lo abandonare, la vida te da tiempo para rectificar los errores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario