TODO UN
PERSONAJE
La vi
andar por la acera de enfrente como perdida, tropezando con la gente y buscando
desesperadamente algo. Crucé la calle y me acerqué a ella, no parecía de este
tiempo, sus ojos claros empezaban a ponerse transparentes por las lágrimas y su
vestido era demasiado antiguo para ser un descuido de armario, al preguntarle
si necesitaba ayuda su voz sonó extraña, profunda, parecía venir de muy lejos.
Pensé que bien podría ser una actriz, en esa calle había más de un teatro, que
había salido a tomar un poco de aire entre los ensayos y no sabía volver. Quedé
sorprendido al preguntarme la joven por una librería de “viejo” que estaba en
esa calle pero no se acordaba donde.
Mientras
la acompañaba, haciendo de guía, le fui preguntando de donde era, por qué
estaba tan preocupada, la librería no la cerraban hasta dentro de una hora, a
mi curioso interrogatorio solo contestaba con monosílabos y dejaba entrever la
necesidad imperiosa de llegar cuanto antes, todo eso ya con una maravillosa
sonrisa.
Al
llegar, me dio la mano y dijo unas palabras que acentuaron aun más el misterio
y mi interés por ella.
----Voy
a buscar mi libro, es la primera vez que he salido de él y no lo volveré a
hacer, ser real no es tan bueno como yo lo había imaginado.
Le
pregunte el nombre del libro que buscaba con tanto interés, Tome nota y la vi
entrar a través del cristal esmerilado que dividía su figura en pequeños
cuadros.
A la
mañana siguiente lo primero que hice fue ir a la biblioteca a buscar el libro y
cuál no sería mi sorpresa al verla en la portada con su vestido antiguo y su
sonrisa cautivadora protagonizando en el interior alguna bonita historia que yo
no dejaría de leer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario