sábado, 22 de noviembre de 2025

Nunca se sabe dónde está la inspiración


 

NUNCA SE SABE DONDE ESTA LA INSPIRACIÓN

 

En mi monótona vida la sorpresa de aquel día fue la carta del notario comunicándome que había fallecido una prima de mi madre, dejándome como única heredera de una casa solariega y del gran terreno con arbolado que la rodeaba

Solo había ido una vez a ese pueblo perdido entre tres provincias castellanas, no recordaba ni su nombre aunque era el pueblo de mi madre y con ella fui a visitar a esa prima, nunca dejaron de escribirse  ni que decayera el cariño que se tenían desde la infancia.

Ese fin de semana decidí echarle un vistazo a mi nueva propiedad. Llegué al anochecer, el paraje agreste parecía salido de una novela de terror, de un momento a otro aparecerían entre los arboles una manada de lobos hambrientos que acabarían conmigo, pero no ocurrió nada de eso. En la puerta, junto a la escalinata había un hombre, el guardes de la finca que me esperaba para darme las llaves.

Me acompaño al interior que estaba bien conservado y las luces le daban un poco de vida a esos muebles recios y antiguos. Esa casa había sido la vivienda  del cacique del pueblo, padre de la prima.

Se fue el guardes y me dediqué a explorar por las habitaciones, cuando llegué al pasillo de los retratos, así le llamaban, estaban todos igual, por ellos no había pasado el tiempo, los trajes de enterrador para los hombres y el de satén negro con mantilla para ellas.

Por eso el contraste fue aun mayor, cuando al final, ya cerca de la escalera,  vi una foto que no pegaba nada entre tanta antigualla.

Una señora de mediana edad, con un jersey negro y lo que parecía una chaqueta de un rojo vivo con el cuello en gola me miraba a los ojos y me mandaba callar con un dedo enfundado en un guante también rojo. Tenía el pelo gris alborotado y una pizca de picardía en su mirada como si estuviera en posesión de un secreto que no debíamos revelar.

Me gustó. ¿Qué hacía allí? ¿Por qué estaba colgada entre los ancestros de la casa?

Al día siguiente me contó el guardes que era una escritora amiga de la prima de mi madre que pasó un verano en la finca para escribir una novela, pues el sitio era ideal para la trama, con caciques dominantes,  criadas, mujeres incultas y sometidas, entonces aun vivía el padre de la prima que tenía que ser una buena pieza.

Cuando la novela tuvo un éxito mundial, le mandó a su amiga esa foto dedicada y con el dedo del silencio le quería decir que no divulgara nunca su fuente de inspiración, pues la había situado en la América profunda de Estados Unidos. Ella le guardo siempre el secreto y la colgó como “Influencer” de su época entre aquellos que le habían servido como modelo para sus personajes.

 

 

 

 

HAIKU  O NO, SOLO POEMA

Rocas, agua, muerte

Risas, niños, vida

Y en medio la ilusión.

 


 

 

1 comentario:

  1. Relato que muestra cómo hay mucho que aprender y disfrutar de las cosas pequeñas de la vida. Al igual que el personaje del cuadro, quien llegó al éxito escribiendo en un entorno nada extraordinario, nosotros podemos llegar al verdadero éxito (ser felices) simplemente disfrutando de lo que tenenos alrededor.

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