EL
CÉSAR
Con sus
flamantes nombres en latín, orgullosas desfilaban las legiones de César por el
pasillo de su casa, hacía guerras y emboscadas con ellos detrás de una montaña
de libros cubiertos con papel de periódico, arriba se ponía él “El César” y
actuaba como tal con sus legiones de goma.
Cuando
volvía a casa de sus padres buscaba la caja en la que quedaron atrapados en el
tiempo sus legionarios, con sus hijos tuvo que conformarse jugando en una pantalla
desde donde mandaba luchar a sus soldados.
Volvió
a guardarlos y una lágrima resbalo por sus mejillas al pensar que su mundo ya
no volvería.
!Cuántos buenos recuerdos hay siempre asociados a los juegos de la infancia!
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