domingo, 6 de septiembre de 2026

EL INOCENTE BÚHO

 

EL INOCENTE BÚHO

 

Iba a ser el malo de la película, aun siendo de “pega”, su trabajo consistía en apartar de la piscina a las tórtolas que la habían tomado como suya, bajando al primer escalón para beber agua, estarán sanísimas con tanto cloro y bañarse. Algunas, tímidamente, bajaban al segundo escalón abriendo allí sus alas se frotaban el buche con el agua y las más osadas, hasta metían dentro la cabeza, a continuación se tumbaban en el bordillo, estirando las alas al sol para secarse. Era todo un espectáculo.

El primer día de poner el búho estaban recelosas, se acercaban tímidamente y huían, pero al ver que el enemigo no se inmutaba fueron tomando confianza y pasaban pavoneándose por el borde de la piscina hasta que llegaban  a la esquina donde estaban los escalones sin atreverse a más.

Los búhos solo movían la cabeza con el viento, que este verano ha soplado poco, por lo que no tenían apenas trabajo y quedaban como muñecos inertes en la celosía.

El otro día me reí con ganas al ver a una de las tórtolas en su cabeza y moviendo la cola, hacia que esta girara despacio y se paseaba dando vueltas como en una noria.

No las voy a echar, me distraen, me divierten, solo en un día  advirtieron que no había peligro, cosa que a veces a los humanos nos cuesta y lo vemos donde no hay.

He alterado un poco mi horario de baños, para que no coincida con el suyo y disfruto sentada viéndolas haciendo sus piruetas en el escalón.

Hace dos o tres días que no vienen, se habrán ido a la casa de invierno, aun tengo la esperanza de que vuelvan, septiembre es un mes bonito, el agua está en su punto, ni fría como a finales de agosto ni caldo como a primeros de julio.

Esta mañana he oído el desagradable sonido de una cotorra, no creo que sea eso lo que ha asustado a mis invitadas, pero desde luego con esas no voy a tener ninguna consideración.

3 comentarios:

  1. Pobres cotorras Milagros! Con lo monas que son tan verdecitas y ese sonido tan agradable que hacen.... ji ji ji

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  2. El relato perfectamente podría haberse titulado "el timo del buho"...porque han servido de bien poco...

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  3. Más vale que guardes el búho porque las tórtolas ya saben que no les va a hacer nada, y además ellas te distraen. En cuanto a las cotorras, seguro que también les coges cariño si empiezas a observarlas sin ningún tipo de prejuicios. Es lo mismo que nos pasa con las personas, si nos detenemos un momento, sin juzgarlas, seguro que, aunque la primera impresión no haya sido positiva, terminamos por cogerles cariño.

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