LA
CARTA
Y pasaron los siglos, Don Miguel, y cada uno con sus
maldades para entretener a los necios. Y aquí estamos, después de 5, deseando
que aparezca otro “Quijote” que sea capaz de acabar con tanta Tv “basura”, con tanto programa necio, que está
reblandeciendo los sesos de nuestra juventud, como en su tiempo hicieron los
libros de caballería. En ellos se predica la ley del menor esfuerzo. Puedes
hacerte famoso, aunque usted no lo crea, denigrando, injuriando o calumniando a
los demás, aun no siendo verdad, y te darán unos buenos dineros por ello.
En su tiempo, poca gente leía esos libros, pues sólo algunos
tenían el privilegio de las letras, y aunque se fueran leyendo por las plazas
de mercados, en voces de ciegos y comediantes, a no muchos les daban las
entendederas para comprender argumentos casi siempre complicados por enredos
amorosos, retos y desatinos de sus protagonistas.
Ahora todo es más fácil, solo tienen que apretar un
botón y “como por arte de encantamiento” llenaran tu cerebro y mucho más
triste, el de los jóvenes, con tal cantidad de maldades y sandeces, que les
harán creer que la vida es fácil, que la envidia triunfa sobre la amistad, en
fin que se le puede hacer daño al prójimo, solo por destacar y que hablen de
ti, sin pagar nada por ello.
¿Qué diría Sancho, al ver en una plaza sentados en
un banco, mozos gallardos y mozas de buen ver, sin hablarse y sin mirarse
apenas, llevando en la mano, cada uno, “otro invento del demonio”, que atrae
más su atención que la compañía?
Este otro invento, como todo en la vida, será bueno,
según el uso que se haga de él. Pero lleváronle los hados por malos caminos y
tal es su poder, que algunos mozos y mozas dan a enfermar de melancolía, si se
ven privados de dicho artilugio.
Si, Don Miguel, la humanidad no aprende, tienen que
pasar muchos años para que a cualquier invento se le dé un uso racional, y aun
así, casi siempre está sujeto a desmanes por parte de mercachifles, que
comerciaran con la bondad y la inocencia ajenas.
Pero no quiero que crea que toda la juventud es así.
Igual que también pasaba en su época, de todo hay en estos mundos de Dios. Como
diría un compatriota suyo, también escritor de fama, en su obra” Luces de
Bohemia”, siglos más tarde: Afortunadamente hay una juventud estudiosa, una juventud
preocupada, una juventud llena de civismo”.
Aun así necesitamos a Don Quijote, para deshacer
tantos entuertos y tropelías que se hacen en nombre de la modernidad y poner
las cosas en su sitio.
Que Dios le guarde a Usted en la historia muchos
años.
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